Un grupo de damnificados por el terremoto de abril descubrió una nueva forma de narrar su vida: a través del lente de una cámara fotográfica. El 11 de junio de 2016 —a casi dos meses de la tragedia que dejó más de 670 muertos— un grupo de fotógrafos desarrollamos con mucha emoción el primer taller para contar historias a través de la fotografía en algunas partes de Manabí, la provincia más afectada por el sismo de 7,8 grados. La cámara fue un instrumento de diversión, reflexión, conocimiento y, sobre todo, de liberación.

 

 

Fue una jornada inspiradora en el sector Bellavista en el pequeño pueblo manabita de Jama. Un grupo de diez mujeres nos contaron sus historias a través de imágenes. Fue emocionante trabajar con ellas, llenas de energía y particular sensibilidad. El equipo de esta primera expedición fotográfica estuvo conformado por Ana María Buitrón, Carlos Samuel Monteros, Dominique Riofrío, Emilia Lloret, Eduardo León, Ricardo Serrano y tuvo el apoyo de la fundación Cecilia Rivadeneira que nos permitió ser parte de su Caravana de la Alegría.
Planeamos continuar con los talleres y esperamos que más personas se sumen. Iniciativas como esta ayudan a los damnificados en su proceso de adaptación a una nueva realidad, para mirar de otra forma el presente y para reconstruir su autoestima desde la sensibilidad, la libertad y con menos juicios de valor.